Se considera que el despido responde a causa de matrimonio cuando este fuese dispuesto sin invocación de causa por el empleador o no fuese probada la que se invocare, y el despido se produjere dentro de los 3 meses anteriores o 6 posteriores al matrimonio, y siempre que haya mediado su notificación fehaciente al empleador, si esta no se pudo efectuar con anterioridad o posterioridad a los plazos señalados.